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ONDAS DE CHOQUE FOCALES PARA EL DOLOR Y LESIONES EN A CORUÑA

Las ondas de choque focales son un tratamiento médico utilizado para aliviar el dolor y mejorar lesiones como tendinitis, calcificaciones, bursitis y dolores articulares . En Longevid aplicamos esta terapia de forma precisa y personalizada para ayudarte a recuperar movilidad y función. 

Más abajo te contamos cómo podemos ayudarte.

 

Si tienes alguno de estos dolores o lesiones que no terminan de mejorar, poemos ayudarte

  Las ondas de choque son especialmente útiles en casos donde el dolor se ha cronificado o cuando otras terapias no han dado resultado. Si te identificas con alguno de los siguientes casos, este tratamiento puede marcar la diferencia en tu recuperación.

¿Tienes un dolor que no mejora con tratamiento convencional?

Dolor persistente en hombro, rodilla, cadera, tobillo o pie

Si el dolor sigue pese a fisioterapia, reposo o medicación, puede deberse a una lesión cronificada. Las ondas de choque aportan un estímulo adicional para mejorar el tejido.

¿Practicas deporte y sufres lesiones o sobrecargas recurrentes?

Sobrecarga o lesión por esfuerzo repetido

El deporte puede generar irritación tendinosa o sobrecarga muscular. Las ondas de choque pueden acelerar la recuperación y reducir el riesgo de recaídas.

¿Te han diagnosticado tendinitis o tendinopatía?

Rotuliana, manguito rotador, Aquiles, epicondilitis o epitrocleitis

Las tendinopatías crónicas suelen necesitar un estímulo regenerativo adicional. Las ondas de choque ayudan a mejorar el tejido y disminuir el dolor asociado.

¿Tienes calcificaciones dolorosas?

Calcificaciones en hombro u otra articulación

Las calcificaciones pueden causar dolor intenso y limitar el movimiento. Las ondas de choque ayudan a fragmentar depósitos cálcicos y favorecer su reabsorción.

¿Tienes bursitis que reaparece con frecuencia?

Bursitis crónica en hombro, rodilla o cadera

La inflamación de la bursa puede causar dolor constante y limitar el movimiento. Las ondas de choque pueden ayudar a reducir la inflamación y mejorar la función.

¿Tu recuperación tras una operación va más lenta de lo esperado?

Dolor o rigidez en el postoperatorio

Algunas cirugías dejan secuelas de dolor o movilidad limitada. Las ondas de choque pueden complementar la rehabilitación y favorecer un progreso más estable.

¿Te duele el talón al apoyar o caminar?

Fascitis plantar o dolor persistente en el talón

El dolor en la planta del pie o en el talón suele deberse a inflamación crónica. La terapia puede ayudar a reducir molestias y mejorar tu capacidad para caminar sin dolor.

¿Sufres dolor muscular profundo o puntos gatillo?

Dolor miofascial

El dolor miofascial genera molestias intensas y localizadas que pueden irradiarse. Las ondas de choque pueden desactivar puntos gatillo y aliviar la tensión muscular.

¿Te duele por movimientos repetitivos en el trabajo?

Dolor o lesiones por sobrecarga laboral

Realizar tareas repetidas o mantener posturas exigentes puede generar sobrecarga en articulaciones y tejidos. Si el dolor no mejora, las ondas de choque pueden ayudar a reducir la inflamación y favorecer la recuperación.

Notas rigidez o pérdida de movilidad en hombro, rodilla, cadera o tobillo

¿Notas rigidez o pérdida de movilidad?

Molestias en hombro, rodilla, cadera o tobillo

La rigidez articular suele indicar irritación, inflamación o desgaste tendinoso. Un tratamiento adecuado puede ayudarte a recuperar movilidad y reducir el dolor progresivo.

¿El dolor empeora al caminar o al hacer actividades diarias?

Dolor que aumenta con el movimiento

Las molestias que aparecen al subir escaleras, caminar o realizar esfuerzos suelen relacionarse con lesiones articulares o tendinopatías. Las ondas de choque pueden ayudar a mejorar la función y disminuir el dolor.

¿Te levantas con rigidez o dificultad para mover una articulación?

Molestias articulares al despertar

La rigidez matutina puede indicar sobrecarga, inflamación o lesión persistente. Un abordaje adecuado puede aliviar los síntomas y mejorar la movilidad desde primeras horas del día.

Nuestro médico especialista en ondas de choque focales para el dolor y las lesiones en A Coruña

Reserva tu cita con el Dr. Miguel Alonso para una valoración personalizada y un plan de tratamiento adaptado a tu caso.

Dr. Miguel Alonso

El Dr. Miguel Alonso cuenta con una amplia experiencia en el uso clínico de ondas de choque focales aplicadas al tratamiento del dolor musculoesquelético, las tendinopatías, las calcificaciones, la bursitis y las lesiones articulares en hombro, rodilla, cadera, tobillo y pie.

Con una visión actualizada y basada en evidencia, integra esta tecnología dentro de un enfoque global del dolor que combina terapias médicas avanzadas, técnicas mínimamente invasivas y una estrecha coordinación con fisioterapia, podología, nutrición y otras especialidades de Longevid.

Su objetivo es mejorar la función, reducir el dolor persistente y acelerar la recuperación, utilizando tratamientos precisos y adaptados a cada paciente.

¿Qué son las ondas de choque focales para el tratamiento del dolor y las lesiones musculoesqueléticas?

Las ondas de choque focales son un tratamiento médico no invasivo que utiliza pulsos acústicos de alta precisión para actuar directamente sobre la zona lesionada.

En Longevid, además, aplicamos este tratamiento de forma ecoguiada, lo que permite visualizar el tejido en tiempo real y dirigir la energía exactamente al punto que lo necesita para maximizar la eficacia y la seguridad.

En lesiones musculoesqueléticas, este tipo de terapia permite reducir el dolor, mejorar la circulación del tejido, disminuir la inflamación y estimular la reparación natural del tendón, la fascia o la articulación afectada.

Por eso se emplea en lesiones como:

“Las ondas de choque focales son un recurso muy útil en lesiones que no terminan de mejorar. Nos permiten actuar sobre el tejido lesionado, reducir el dolor y favorecer una recuperación más efectiva en tendinopatías, calcificaciones y dolor articular persistente.”

Cuando ya has probado de todo y el dolor sigue ahí

Muchos pacientes llegan a las ondas de choque después de haber probado diferentes tratamientos: fisioterapia, ejercicios, reposo, antiinflamatorios o incluso infiltraciones. Aun así, el dolor persiste o vuelve cada cierto tiempo, afectando al movimiento, al descanso o a la vida diaria.

Las ondas de choque focales son una alternativa médica especialmente útil cuando una lesión se ha cronificado y no responde como debería. Pueden ayudar en casos de tendinopatías persistentes, fascitis plantar que no termina de mejorar, calcificaciones dolorosas, bursitis que reaparecen y dolor articular que limita actividades cotidianas o deportivas.

Este tratamiento actúa directamente sobre el tejido lesionado, estimulando su reparación, mejorando la microcirculación y reduciendo el dolor de forma progresiva.

Si llevas tiempo arrastrando una lesión que no mejora pese a haber intentado otros tratamientos, las ondas de choque pueden ofrecerte una opción eficaz y segura para avanzar en tu recuperación.

¿Cómo ayudan las ondas de choque en el tratamiento del dolor y las lesiones musculoesqueléticas?

La terapia con ondas de choque focales se utiliza en medicina física y rehabilitación desde hace años para tratar lesiones que causan dolor persistente o limitación funcional. Su aplicación clínica se basa en la evidencia acumulada en tendinopatías, fascitis plantar, calcificaciones y otras patologías musculoesqueléticas crónicas.

A continuación te explicamos, de forma sencilla y sin mecanismos biológicos específicos, qué se busca conseguir con este tratamiento y por qué se utiliza en lesiones que no responden bien a otras terapias:

📈 Mejora clínica gradual del dolor y la función

En pacientes seleccionados, las ondas de choque se emplean para reducir el dolor de forma progresiva y ayudar a recuperar movilidad. Se suelen recomendar cuando una lesión lleva tiempo dando molestias o no ha mejorado con tratamientos convencionales como reposo, fisioterapia o medicación.

Objetivo clínico:

  • disminuir el dolor

  • mejorar el movimiento

  • favorecer una evolución más estable en lesiones persistentes

🕒 Utilidad en lesiones que se han cronificado

Las ondas de choque se utilizan especialmente en lesiones que llevan semanas o meses sin resolver del todo, como: tendinopatías del manguito rotador, rodilla, Aquiles o codo, fascitis plantar y dolor en el talón, calcificaciones dolorosas, bursitis recurrentes, dolor articular en hombro, rodilla, cadera o tobillo

Objetivo clínico:
Ayudar a desbloquear la evolución de la lesión cuando el tejido parece haberse estancado y los síntomas no terminan de desaparecer.

🤝 Complemento a otros tratamientos

Las ondas de choque no sustituyen a la fisioterapia, al ejercicio terapéutico ni a otras intervenciones médicas.
Al contrario: se suelen integrar dentro de un plan global para optimizar la recuperación.

Objetivo clínico:

  • potenciar el proceso de recuperación

  • facilitar que otros tratamientos sean más efectivos

  • ofrecer una alternativa cuando la lesión se resiste a mejorar

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Preguntas frecuentes sobre ondas de choque para el dolor y lesiones musculoesqueléticas

¿Las ondas de choque sirven para cualquier tipo de dolor?

No. Las ondas de choque focales se utilizan en dolor musculoesquelético asociado a lesiones concretas: tendinopatías, calcificaciones, fascitis plantar, bursitis o dolor articular.
La indicación debe realizarla un profesional médico tras valorar tu caso.

Depende de la lesión y del tiempo de evolución.
Lo más habitual son entre 3 y 6 sesiones, espaciadas semanalmente.
En lesiones más persistentes pueden requerirse sesiones adicionales.

Algunos pacientes sienten alivio tras la segunda o tercera sesión, aunque la mejoría suele ser progresiva y continúa varias semanas después de finalizar el protocolo.
Cada persona responde de forma distinta en función del tejido afectado y la cronicidad.

Las sensaciones varían: algunas personas sienten presión o pequeños impactos localizados.
El tratamiento se adapta siempre a tu tolerancia, y al ser focal y ecoguiado, podemos dirigir la energía de forma muy precisa para evitar molestias innecesarias.

Según criterios clínicos, suele emplearse en:

  • Tendinopatías del manguito rotador, rotuliana, Aquiles o codo

  • Fascitis plantar y dolor de talón

  • Calcificaciones dolorosas

  • Bursitis persistentes

  • Dolor articular en hombro, rodilla, cadera, tobillo o pie

La indicación siempre depende de la valoración médica previa.

Sí. Es un procedimiento médico, no invasivo, con buen perfil de seguridad.
En Longevid lo aplicamos con ecografía en tiempo real, lo que aumenta la precisión y minimiza riesgos al dirigir la energía exactamente al tejido lesionado.

No es necesario reposo absoluto.
Se recomienda evitar actividades de alta carga o impacto durante 24–48 horas para favorecer la respuesta del tejido.

No. Las ondas de choque suelen formar parte de un plan integral de recuperación que puede incluir fisioterapia, ejercicio, corrección biomecánica o cambios de hábitos.
Su objetivo es desbloquear o acelerar la evolución cuando la lesión no mejora como debería.

Pueden aparecer molestias leves y temporales:

  • Enrojecimiento

  • Sensibilidad local

  • Ligera inflamación
    Suelen desaparecer en pocas horas.

Depende de la lesión.
En la mayoría de casos puedes seguir entrenando de manera adaptada, pero siempre siguiendo las indicaciones del profesional que te trata.

Muchos pacientes acuden a las ondas de choque después de intentar reposo, fisioterapia, medicación o incluso infiltraciones sin obtener la mejoría esperada. En esos casos, este tratamiento puede ser una alternativa útil para estimular el tejido y ayudar a mejorar la evolución.

🛈 Aviso importante sobre el tratamiento

El tratamiento con ondas de choque focales es un procedimiento médico que debe ser indicado por un profesional sanitario tras una valoración individual.
En Longevid aplicamos esta terapia siguiendo criterios clínicos y protocolos seguros, pero ningún tratamiento puede garantizar resultados concretos, ya que cada caso depende de múltiples factores personales. La evolución puede variar en función del tipo de lesión, el estado del tejido, la cronicidad, los hábitos de vida y otros aspectos individuales. Por este motivo, los resultados pueden diferir entre pacientes y no deben interpretarse como promesas, garantías ni expectativas de éxito asegurado. Nuestro compromiso es ofrecerte una intervención segura, honesta, basada en evidencia y adaptada a tus necesidades, explicándote siempre las indicaciones, límites y posibilidades reales del tratamiento. Algunas imágenes utilizadas en esta página tienen un carácter ilustrativo y pueden proceder de bancos de imágenes profesionales. Su finalidad es ayudar a comprender el tipo de tratamiento o las áreas corporales implicadas, pero no representan casos reales ni resultados obtenidos en nuestra clínica.