Saltar al contenido

ONDAS DE CHOQUE FOCALES PARA ÚLCERAS POR PRESIÓN Y HERIDAS CRÓNICAS EN A CORUÑA

Las ondas de choque focales son una herramienta médica que puede ayudar a mejorar la cicatrización y la perfusión en úlceras por presión, heridas crónicas y lesiones de difícil evolución. En Longevid aplicamos esta terapia con precisión y siempre tras valoración médica individual.

Más abajo te contamos cómo podemos ayudarte.

 

Cuando una úlcera o herida no mejora, esto es lo que podemos tratar:

Las ondas de choque focales pueden utilizarse como apoyo en el tratamiento de úlceras por presión y otras heridas crónicas que evolucionan lentamente o presentan estancamiento en su proceso de cicatrización. Esta tecnología ayuda a estimular la reparación tisular, mejorar la microcirculación local y favorecer la respuesta del tejido cuando la herida no progresa como se espera. En Longevid aplicamos este tratamiento como complemento a los cuidados médicos y de enfermería, siempre en casos seleccionados y bajo criterios clínicos.

A continuación te mostramos los tipos de úlceras y heridas crónicas en los que esta terapia puede resultar útil, siempre tras una valoración individual por parte del equipo médico:

Úlceras por presión (estadios I–III)

Lesiones de piel y tejido subcutáneo que evolucionan lentamente o presentan estancamiento en su proceso de cicatrización.

Heridas crónicas en extremidades

Heridas persistentes tras traumatismos, intervenciones o problemas vasculares, con lenta evolución.

Heridas postquirúrgicas de evolución lenta

Incisiones quirúrgicas que tardan más de lo esperado en cerrar o que muestran tejido poco reactivo.

Lesiones por fricción o cizallamiento

Típicas en personas con movilidad reducida, que requieren estimulación de la reparación tisular.

Lesiones por isquemia local

Zonas mal vascularizadas que responden mejor cuando aumenta la microcirculación.

Nuestro médico especialista en ondas de choque para úlceras por presión y heridas crónicas en A Coruña

Reserva tu cita con el Dr. Miguel Alonso para una valoración médica y un plan de tratamiento personalizado, seguro y adaptado a tu caso.

Dr. Miguel Alonso

El Dr. Miguel Alonso cuenta con amplia experiencia en el uso clínico de ondas de choque focales aplicadas al tratamiento del dolor, lesiones musculoesqueléticas y también en heridas crónicas y úlceras por presión.
En estos casos, la terapia puede ayudar a mejorar la microcirculación, estimular la actividad celular y favorecer la cicatrización en tejidos que llevan tiempo sin avanzar.

Su enfoque es totalmente clínico y basado en evidencia, valorando cada herida de forma individual para determinar si las ondas de choque son adecuadas según el tipo de úlcera, el estado del tejido, la presencia de infección, la profundidad y la evolución previa.

Integra esta técnica dentro de un abordaje global de la herida, que puede incluir cuidados de enfermería, recomendaciones posturales, control de factores de riesgo, nutrición, manejo del dolor y otros tratamientos complementarios disponibles en Longevid, siempre siguiendo criterios de seguridad.

Su objetivo es estimular la cicatrización, mejorar la respuesta del tejido y acompañarte en un proceso progresivo de recuperación, utilizando tratamientos precisos y no invasivos adaptados a tu situación.

Cómo favorecen las ondas de choque la cicatrización

Las ondas de choque focales actúan como un estímulo mecánico controlado que ayuda al tejido a reactivarse cuando el proceso de reparación está lento o estancado. Su objetivo no es “cerrar la herida por sí mismas”, sino mejorar las condiciones locales del tejido para que la cicatrización sea más eficaz bajo supervisión médica.

A través de esta terapia podemos trabajar sobre factores clave que influyen en la evolución de una úlcera o herida crónica:

Mejora de la microcirculación

El aumento del flujo sanguíneo favorece la llegada de oxígeno y nutrientes esenciales, creando un entorno más propicio para la reparación tisular.

Estimulación del metabolismo celular

Los pulsos acústicos activan procesos biológicos del tejido, incrementando la actividad celular en zonas donde la respuesta es baja o insuficiente.

Reducción del tejido fibrótico

En heridas que evolucionan lentamente puede existir fibrosis o rigidez en el tejido. Las ondas de choque ayudan a suavizar estas zonas para facilitar que la reparación avance.

Favorecen la formación de nuevos vasos (angiogénesis)

El estímulo mecánico puede promover la creación de microvasos en áreas con perfusión comprometida, algo especialmente útil en úlceras crónicas.

Activación de factores de crecimiento

En algunos casos, esta terapia puede favorecer la liberación de mediadores biológicos que intervienen de forma natural en la cicatrización.

Apoyo a otros tratamientos médicos

Las ondas de choque no sustituyen curas, cuidados de enfermería ni otras intervenciones, pero pueden potenciar su eficacia cuando se integran dentro de un plan clínico completo.

Nuestro protocolo de valoración y tratamiento

🟡PASO 1 — Valoración médica inicial

El primer paso consiste en una consulta clínica donde evaluamos el estado general del paciente, los factores que pueden influir en la evolución de la herida y si las ondas de choque son un tratamiento indicado en su caso.

🟡PASO 2 — Evaluación detallada de la herida

Analizamos la localización, profundidad, tejido implicado, grado de infección, perfusión y evolución previa. Esta valoración es esencial para determinar el enfoque terapéutico.

🟡PASO 3 — Ecografía diagnóstica (cuando está indicada)

En ciertos casos utilizamos ecografía para visualizar el tejido subcutáneo, valorar fibrosis, perfusión o detectar alteraciones que puedan estar dificultando la cicatrización. Esta información nos permite aplicar el tratamiento con mayor precisión.

🟡PASO 4 — Aplicación del tratamiento

Antes de iniciar la sesión, preparamos cuidadosamente la zona a tratar: limpiamos la herida, realizamos una desinfección adecuada y aplicamos gel estéril. A continuación, colocamos un film adhesivo estéril que sella la úlcera o herida, permitiendo aplicar las ondas de choque en condiciones óptimas de higiene y seguridad. Las ondas de choque focales se administran después sobre la zona seleccionada, con parámetros personalizados según el tipo de tejido y la evolución de la lesión. 

🟡PASO 5 — Revisión y control de evolución

Tras cada sesión revisamos la respuesta del tejido, el aspecto de la herida, la perfusión y los cambios observados. Ajustamos la estrategia si es necesario.

🟡PASO 6 — Seguimiento clínico continuo

Acompañamos al paciente durante todo el proceso para asegurar una evolución adecuada. Si se requiere, coordinamos cuidados de enfermería, curas avanzadas u otros tratamientos complementarios.

“Cuando una herida lleva tiempo sin avanzar, cualquier mejora en la perfusión y en la actividad del tejido puede marcar la diferencia. Las ondas de choque focales son una herramienta útil para estimular la cicatrización en casos seleccionados, siempre dentro de un abordaje médico completo.”

Tecnología médica de alta precisión para mejorar la cicatrización

En Longevid trabajamos con un equipo de ondas de choque focales de nivel clínico, diseñado para actuar con máxima precisión sobre el tejido que queremos estimular.
A diferencia de los dispositivos radiales o estéticos, nuestra plataforma médica permite controlar:

Este tipo de precisión es especialmente importante en úlceras y heridas crónicas, donde el objetivo es activar la microcirculación, favorecer la regeneración y estimular tejido que ha dejado de responder, sin dañar áreas sensibles.

Además, combinamos el tratamiento con ecografía diagnóstica cuando está indicada, lo que nos permite visualizar el tejido subcutáneo, valorar fibrosis o zonas mal vascularizadas y adaptar el tratamiento con total exactitud.

Un enfoque más seguro, más selectivo y con mayor capacidad de estimular procesos de cicatrización en casos seleccionados, siempre bajo control médico.

Reserva tu cita

 ¡No esperes más! Da el primer paso y permítenos acompañarte en cada etapa de tu camino.

Preguntas frecuentes sobre ondas de choque para úlceras por presión y heridas crónicas

¿Las ondas de choque sirven para cualquier tipo de úlcera o herida?

No. Este tratamiento solo se aplica en casos seleccionados, cuando la valoración médica determina que puede ayudar a mejorar la perfusión y estimular la cicatrización.
Se excluyen heridas muy infectadas, necrosis extensa o situaciones que requieren otro tipo de intervención prioritaria.

En los casos adecuados, las ondas de choque focales pueden:

  • mejorar la microcirculación local,

  • estimular la regeneración tisular,

  • favorecer la respuesta del tejido,

  • ayudar a desbloquear heridas estancadas.
    No es un tratamiento milagroso, pero puede ser un complemento valioso dentro de un plan integral.

El procedimiento suele ser bien tolerado.
El paciente puede notar una sensación de presión o vibración sobre la zona, pero ajustamos los parámetros para evitar molestias.
En heridas abiertas, el objetivo es trabajar sin dolor.

Depende del tipo de herida, del tejido afectado, del estado general del paciente y de la evolución previa.
Normalmente se plantea un ciclo inicial de 3 a 6 sesiones, con revisiones entre cada una de ellas, pero cada caso se adapta individualmente.

Sí, siempre que se realice por profesionales sanitarios y en heridas donde está indicado.
Usamos tecnología focal médica y, cuando es necesario, ecografía para ajustar la aplicación.
No se realiza en infecciones activas, necrosis o situaciones de riesgo.

No.
Las ondas de choque son un complemento, no un sustituto.
Siempre deben combinarse con las curas avanzadas, cuidados de enfermería y tratamiento médico correspondiente.

Personas con:

  • úlceras por presión en estadios I–III,

  • heridas crónicas que llevan semanas o meses sin mejorar,

  • úlceras vasculares seleccionadas,

  • heridas postquirúrgicas de evolución lenta,

  • tejido poco perfundido o fibrosis perilesional. 

No se aplica en:

  • infecciones activas no controladas,

  • necrosis extensa,

  • heridas con necesidad de cirugía urgente,

  • pacientes con trastornos graves de coagulación no controlados,

  • zonas directamente sobre tumor activo.

Utilizamos:

  • ondas de choque focales médicas, no radiales,

  • ecografía diagnóstica cuando es necesario,

  • plan clínico personalizado,

  • seguimiento continuo del tejido y la evolución,

  • coordinación con enfermería, podología y otras especialidades.

Nuestro enfoque es siempre seguro, clínico y basado en evidencia.

No.
Cada persona cicatriza de forma distinta y la evolución depende de múltiples factores: perfusión, cronicidad, enfermedades previas, nutrición, movilidad, curas, etc.
Trabajamos con expectativas realistas y explicamos qué puede esperarse en cada caso.

🛈 Aviso importante sobre el tratamiento

El tratamiento con ondas de choque focales es un procedimiento médico que debe ser indicado por un profesional sanitario tras una valoración individual.
En Longevid aplicamos esta terapia siguiendo criterios clínicos y protocolos seguros, pero ningún tratamiento puede garantizar resultados concretos, ya que cada caso depende de múltiples factores personales. La evolución puede variar en función del tipo de lesión, el estado del tejido, la cronicidad, los hábitos de vida y otros aspectos individuales. Por este motivo, los resultados pueden diferir entre pacientes y no deben interpretarse como promesas, garantías ni expectativas de éxito asegurado. Nuestro compromiso es ofrecerte una intervención segura, honesta, basada en evidencia y adaptada a tus necesidades, explicándote siempre las indicaciones, límites y posibilidades reales del tratamiento. Algunas imágenes utilizadas en esta página tienen un carácter ilustrativo y pueden proceder de bancos de imágenes profesionales. Su finalidad es ayudar a comprender el tipo de tratamiento o las áreas corporales implicadas, pero no representan casos reales ni resultados obtenidos en nuestra clínica.