- Tienes miedo al parto o a no estar a la altura del momento.
- Estás atravesando un embarazo de riesgo o con complicaciones médicas, y tú o tu pareja sientes emocionalmente sobrepasada/o.
- Te cuesta conectar con el embarazo o con el bebé que esperas.
- Estás pasando por un duelo tras una pérdida prenatal, neonatal o postnatal.
- Te cuesta adaptarte al nuevo rol y sientes culpa o frustración.
- Dudas constantemente de si lo estás haciendo bien.
- Duelo o pérdida de la/el/los que érais en las etapas anteriores. La despedida de ti misma, de tu “yo prematernidad”.
¿Qué puedes esperar de la terapia?
Todas las etapas relacionadas con la maternidad, tanto antes como después del parto, pueden generar mucha confusión. La terapia nos ayuda a sentirnos acompañadas, validadas y a contar con un espacio seguro donde poder hablar con total libertad de emociones y sensaciones que, quizá, no nos apetece compartir fuera, pero que son totalmente válidas y naturales. Durante muchos años, la maternidad fue fuente de falsas expectativas y mitos que, hoy en día, pueden jugarnos una mala pasada, especialmente si tenemos en cuenta la realidad psicosocial y sociocultural en la que vivimos.